Just as I was falling apart
with tears from below the heart,
I opened the door to leave and
you briefly grasped my hand...
I wish that you could keep it
but I lack the will to speak it.
"Es que yo todavia tengo manos? Crei que las habia dejado en cualquier parte. En el ultimo abrazo. En las ultimas caricias. Las manos son faciles de olvidar..."
-Elmo Valencia
Excusa para un Ensayo
sábado, octubre 20, 2007
El cielo abajo se vino
Para que todos entendieramos
Que desde acá ya estamos
Más allá de lo divino.
Cada acción es inmanente,
Pero más importa la luz que refleja
O la eterna huella que deja
El ejercicio de la mente.
Nos han enseñado una teoría,
Pero olvidamos que en realidad
El secreto esta en la memoria.
No se puede asegurar una deidad,
Pero palabras de trascendencia
Son palabras que viven de verdad.
Para que todos entendieramos
Que desde acá ya estamos
Más allá de lo divino.
Cada acción es inmanente,
Pero más importa la luz que refleja
O la eterna huella que deja
El ejercicio de la mente.
Nos han enseñado una teoría,
Pero olvidamos que en realidad
El secreto esta en la memoria.
No se puede asegurar una deidad,
Pero palabras de trascendencia
Son palabras que viven de verdad.
Sonnet I
martes, octubre 16, 2007
The scene inside me boils with sudden stillness.
A sip from the cup you lend
Holds betrayal as my venomous end.
By poison I have been slain, it is no other illness.
I did not know what fate would hold.
Too quickly acts this cursed wine,
It rips my soul and breath from time.
As love, through treason, becomes cold.
Like a candle’s light extinguished
My life’s been blown away.
In mortal figure I here lay
As my story thus is finished.
I hope your life’s something worth more than a thousand years’ deceit
For me there is no remedy, for through the heart I have been hit.
A sip from the cup you lend
Holds betrayal as my venomous end.
By poison I have been slain, it is no other illness.
I did not know what fate would hold.
Too quickly acts this cursed wine,
It rips my soul and breath from time.
As love, through treason, becomes cold.
Like a candle’s light extinguished
My life’s been blown away.
In mortal figure I here lay
As my story thus is finished.
I hope your life’s something worth more than a thousand years’ deceit
For me there is no remedy, for through the heart I have been hit.
Slide the Night
lunes, septiembre 10, 2007
The boat was at dock, yet the party on board was sailing towards the night's horizon. Rain was pouring violently, giving the air a humid tightness of warmth and cold. Our feet tap, tap, tapped, nonstop against the dance floor, creating a song all of their own. You could spin and slide, jump and glide, slip of fly. As the night went further, our souls became damp with the bittersweet taste of liquor. The music was and undeniable invitation and so we were carried away by the warm hands of best friends. Droplets of rain and droplets of sweat became once altogether in the slippery floor. Ir was a challenge to turn and spin and turn again, keeping track of your feet as well as your head. Our bodies grew wearier but the rhythm grew stronger, and so the fun pushed on. Our hearts pounded with the rain's beat and the wind brushed every defect away. The song carried the breeze into every corner of the moment's dimension. Our minds grew dizzy with euphoria. There was no need for imagination then, for it could not have pictures merrier times.
Fénix
jueves, septiembre 06, 2007
El nunca supo su nombre, ella nunca supo el suyo. Separados por sus mismas existencias, vivían un amor cotidiano y místico al mismo tiempo. La niña del cabello desordenado y la sonrisa de ángel pasaba todos los días por su jardín. Cada mañana al verla, el se llenaba de euforia y cantaba las notas mas maravillosas y jamás imaginadas en la mortalidad. Ella conocía la melodía, y transpiraba con emoción cada vez que la oía, pero nunca supo de donde provenía. Nunca quiso dejar aquel triste y abandonado jardín, por el consuelo de ver a la muchacha todos los días intercambio ver un mundo nuevo cada día. Axial renunciando a su vuelo, renunciaba también a su divinidad.
La niña creció y se convirtió en mujer, mientras el ave no perdía ni una pluma y los anos parecían solo pasar por su lado. Con el cabo del tiempo la muchacha cada vez cruzaba menos a menudo el mágico jardín, hasta que nunca volvió. El ave se lleno de tristeza y solo anhelaba el día en que las llamas lo consumieran. Esperaba la combustión espontánea de sus emociones. Los días pasaron y su aflicción ahogo su canción.
Una mañana, creyó ver a la niña a quien amaba. La vio venir y con ansias esperaba que se acercara, sin embargo algo mas parecía estar en su mente, y ella repentinamente dio vuelta y corrió lejos de allí. Una vez mas devastado, pidió muchas veces el fuego.
Días más tarde, el ave despertó al alba oyendo un tarareo que se acercaba. Abrió sus ojos a la luz y sintió que se llenaba el vacío que había tenido por tanto tiempo dentro de si. Aquella sonrisa se hacia canto. La mujer que se avecinaba, con su cabello desarreglado y hermoso irradiaba la energía de la canción que había sido suya hacia tanto tiempo.
En ese momento, el fénix sintió lo que había añorado, pero que ahora temía. Su cuerpo se calentó y en instantes era un incendio que consumía plumas, jardín y niña. El amor ardió.
El viento que cargaba las cenizas traía consigo a su vez una minúscula vocecita de niña. A medida que el estruendo de las llamas se opacaba, el temor en la voz aumentaba. Llantos danzaban al rededor de las cenizas. A medida que las lagrimas de la pequeña comenzaron a llover sobre el suelo, una melodía empezó a irradiar tímidamente. El inicio de un círculo sin fin mostró su rostro de pichón. La canción distrajo a la niña quien se pregunto de donde venia. Al cabo de un tiempo de estar escuchando, tomo conciencia de que era un júbilo por todos aquellos que habían amado a su madre.
El nuevo fénix hallo a la niña entre la densidad del aire y viendo una sonrisa formarse en las esquinas de su boca sintió que un ángel lo había invitado a comenzar de nuevo. A pesar de no recordar nada previo a su cenizo origen, el ave sabia que amor existía y que su canción lo preservaría.
La niña creció y se convirtió en mujer, mientras el ave no perdía ni una pluma y los anos parecían solo pasar por su lado. Con el cabo del tiempo la muchacha cada vez cruzaba menos a menudo el mágico jardín, hasta que nunca volvió. El ave se lleno de tristeza y solo anhelaba el día en que las llamas lo consumieran. Esperaba la combustión espontánea de sus emociones. Los días pasaron y su aflicción ahogo su canción.
Una mañana, creyó ver a la niña a quien amaba. La vio venir y con ansias esperaba que se acercara, sin embargo algo mas parecía estar en su mente, y ella repentinamente dio vuelta y corrió lejos de allí. Una vez mas devastado, pidió muchas veces el fuego.
Días más tarde, el ave despertó al alba oyendo un tarareo que se acercaba. Abrió sus ojos a la luz y sintió que se llenaba el vacío que había tenido por tanto tiempo dentro de si. Aquella sonrisa se hacia canto. La mujer que se avecinaba, con su cabello desarreglado y hermoso irradiaba la energía de la canción que había sido suya hacia tanto tiempo.
En ese momento, el fénix sintió lo que había añorado, pero que ahora temía. Su cuerpo se calentó y en instantes era un incendio que consumía plumas, jardín y niña. El amor ardió.
El viento que cargaba las cenizas traía consigo a su vez una minúscula vocecita de niña. A medida que el estruendo de las llamas se opacaba, el temor en la voz aumentaba. Llantos danzaban al rededor de las cenizas. A medida que las lagrimas de la pequeña comenzaron a llover sobre el suelo, una melodía empezó a irradiar tímidamente. El inicio de un círculo sin fin mostró su rostro de pichón. La canción distrajo a la niña quien se pregunto de donde venia. Al cabo de un tiempo de estar escuchando, tomo conciencia de que era un júbilo por todos aquellos que habían amado a su madre.
El nuevo fénix hallo a la niña entre la densidad del aire y viendo una sonrisa formarse en las esquinas de su boca sintió que un ángel lo había invitado a comenzar de nuevo. A pesar de no recordar nada previo a su cenizo origen, el ave sabia que amor existía y que su canción lo preservaría.
Sin Palabras
miércoles, agosto 08, 2007
Como musico sin guitarra,
Como un rio sin agua,
Bailarin sin zapatillas,
Como tierra sin semillas.
Como rosa sin petalos,
Como mano sin dedos,
Viajero sin destino,
Como copa sin vino.
Como un bebe sin cuna,
Como la tierra sin su luna,
O un hombre sin un nombre,
Como un corazon de cobre.
Como un rio sin agua,
Bailarin sin zapatillas,
Como tierra sin semillas.
Como rosa sin petalos,
Como mano sin dedos,
Viajero sin destino,
Como copa sin vino.
Como un bebe sin cuna,
Como la tierra sin su luna,
O un hombre sin un nombre,
Como un corazon de cobre.
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