Estado de Emergencia

sábado, noviembre 29, 2008

Cerré los ojos y te acercaste más de lo que era prudente. Por dentro hubo un terremoto. Mi corazón tembló con tanta fuerza que se puede considerar un desastre natural. Todavía no hay reporte de víctimas exacto; pero se sabe que con tal sacudida muchas cosas se derrumbaron, se rompieron, o a lo mejor, quedaron re-acomodadas.
¡El desorden es el nuevo orden, y la ley del caos es perfecta!

Abriendo Ventanas

lunes, noviembre 17, 2008

Dejar que el aire frío de los cerros entre,
y que salga ese calor sin verguenza que no nos pertenece.
Mi expresión reflejada en el vidrio me asusta un poco,
No se decide entre triste, melancólica, o sonriente...
Hoy es uno de esos dias
En que hay un alfiler haciendole cosquillas a esa glandulita,
Y los ojos de pantano, no solo se los debemos a las noticias.
Malas noticias, voces que sienten y palabras que no
Palabras que son solo enunciadas por que sí.
Las mias no son así, de eso estoy segura...
Lo siento. Pobres todos los que se quedaron,
Viviendo las oportunidades que a ella no le alcanzaron.
La película no ayudó a mi estado de ánimo
Ni mucho menos las tareas pendientes,
Y sigue siendo peor una emocion inacabada
Que una que estalla y nos mancha de color a todos...
Deberían encerrarme, pero quiero la misma celda tuya...
Hay tanto que quiero hacer, decir, compartir...
Lo que siento al momento y el sabor que se queda después,
No son dignos de la tragedia actual, distante y presente,
Y el alfiler amenaza con clavarse más adentro...

Perdiendo la Cuenta

miércoles, noviembre 12, 2008

Imagínate que cada sonrisa tuya, produjera otra sonrisa en una persona, pero que esa sonrisa a su vez produjera una mueca triste en otra persona, y que esa mueca triste nos robara a todos un poquito de nuestras sonrisas al sentirnos culpables. Sin embargo ninguno pierde esa capacidad de sonreir, no se desgasta, no se destiñe, no se deja borrar.... Entonces, cuantas muecas hemos provocado? Y que tan culpables nos sentimos?
Hoy traté de revertir el efecto, sonreí primero, luego traté de cambiar esa mueca por un sonrisa en la otra persona, y sin saber si lo logre precisamente, me pregunto si la cadena terminaría en una sonrisa o una mueca tuya? Por otro lado, no se que pasará cuando el eslabón que tira el gatillo sea la otra persona sonriendo... Espero que no conduzca a mi ceño fruncido.
Es difícil de calcular, y van tantas sonrisas ya que perdí la cuenta. Y es que todas esas arrugas de expresion, sean felices o tristes, son canales donde se acumulan los recuerdos de momentos pasados, y convergen en una emocion que sale proyectada hacia el mundo. Ultimamente me doy cuenta de que se proyecta con más fuerza, por que no he parado de sonreir.
Aunque no lo entienda del todo, y haya perdido la cuenta, asi como la conciencia del motivo exacto, me confundo, me emociono pensando en estas emociones.
:D

Incoherencias

jueves, noviembre 06, 2008

Incoherencias, discrepancias, desacuerdos, confusiones, indecisión....
Entre recuerdos y sueños, pasados y anhelos, tu tono y mi voz, la sonrisa y el las cejas fruncidas, el dolor de estomago y el pálpito del corazón, lo que dices y lo que haces, el tiempo y los acontecimientos, lo que quiero y lo que deberia querer, el respeto y el impulso, el cariño, versus tu y yo.

Accidentes

domingo, noviembre 02, 2008

Entre miradas esquivas, cachetes encontrados, sillas compartidas, pequeñas copitas, dedos que se temen, y demás accidentes del corazón, tal vez te encuentre a tí. Y aunque no se aún quién eres, reservo mis opciones; sólo que no me atrevo a enfrentar un descarte, por temor a descartarme a mí misma.

Vivir de palabras

miércoles, septiembre 10, 2008

Vivir de palabras, mas o menos como Belisa Crepusculario. No me alcansa el alma para entender lo que hago o digo. Con tantas obligaciones y una presion, siento que todo lo que podria sentir se escapa. Rio y lloro al mismo tiempo, solo para reanudar en algo inexpresable. No es solo el cansancio o la improductividad, o la tension de lo cotidiano, es una vida nueva que aun esta escondida. Y entre productos, ideas, experiencias, yo escogeria las palabras. Es posible que haya zarpado en el barco equivocado, pero le tengo miedo al agua oscura y profunda como para tirarme a nadar. Mientras supero esta crisis nerviosa, me dedico a las palabras. Pienso, leo, hablo, escucho y escribo; y aunque no me van a sacar volando, me dejo seducir por las posibilidades entre lineas.Deberia estar haciendo muchas otras cosas en este momento, pero de repente, me entraron ganas de vivir solo de palabras.

Salvaciones

sábado, septiembre 06, 2008

Justo cuando el dragón empezaba a ser amigable y me ofrecía una taza de café, entro estruendosamente un tipo que se las daba de caballero andante y que venía a rescatarme. Irrumpió en la escena con su espada en mano, me tomo por la cintura y me subió a su caballo. Salimos galopando a toda velocidad, mientras el dragón rugía, yo solo vi en su cara una profunda desilusión y el dolor de la soledad.

Cabalgamos todo un día, a pesar de mis protestas, él insistía en que mi padre lo había enviado en mi búsqueda y que era de suma importancia que fuera con él, para poder casarnos y vivir felices para siempre. Yo no estaba muy de acuerdo, así que me resigné al silencio. A pesar de lo bien parecido, este caballera esa demasiado egocéntrico y aunque me trataba bien, yo prefería que me hubiera dejado sola.

Íbamos por un pequeño bosque, en sentido al oeste con un bello atardecer cuando fuimos emboscados por un grupo de hombres montados. Nos tumbaron del caballo a ambos, y uno de ellos me subió a otro caballo y salió a toda marcha. Cuando salimos a un claro, la cabalgata descansó un poco el paso y uno de ellos me dirigió la palabra para decir que eran mis salvadores y que me llevarían devuelta al reino. No era la primera vez que yo era raptada por supuestos salvadores, sólo que estos eran sumamente toscos y me tenían deseando estar lejos de sus malos modales y olores.

A la mañana siguiente llegamos a una playa donde nos esperaba una galera. Navegamos durante tres días y al cuarto fuimos asaltados por piratas, quienes me tomaron como rehén. Al principio solo pensaban que era una muchacha bonita, pero cuando se enteraron de mi posición real, decidieron devolverme a casa para cobrar la recompensa del rey. No fui maltratada a lo largo del viaje, pues los piratas cuidan bien de su botín, pero las nauseas que me producía el mar y la falta de tierra en el horizonte hicieron de esta una travesía miserable.

Me di cuenta de que no eran muy buenos marineros cuando comencé a ver una cortina de humo a lo lejos y recordé las viejas lecciones de mi mentor. Vieron lo inevitable cuando notaron una fuerte corriente que nos arrastraba sin remedio: nos dirigíamos hacia el precipicio infinito del fin del mundo. Creí estar preparada para la caída, sin saber que nos aguardaba, pero una vez se hizo inminente el vacío, todos a bordo entramos en pánico. Además del miedo ante el precipicio, apareció en el cielo un dragón que volaba rápidamente hacia nosotros. En el momento en que el barco calló por el precipicio, el dragón voló hacia mí y me agarró bruscamente con sus garras.

Volamos lejos, de regreso a las ruinas en las que habitaba, y cuando llegamos le di las gracias por salvarme del fin, este solo me miro con cara solemne y dijo, “Se enfrió tu café.” Sonreí, él dió un soplido y yo me senté a beberlo.